Bodega Carballal de Sande
Bañada por el Río Deva entre la exuberante vegetación de la zona, surge en lo alto de la colina el torreón de la bodega Carballal de Sande, una pacífica pendiente en los densos valles del Condado de Tea, a 2 km del Miño.
Naturaleza, tradición y equilibrio
La magia del Albariño en Carballal de Sande
Una bodega con identidad propia
Carballal de Sande toma su nombre de la finca Carballal y de su ubicación en el lugar de Sande, en Arbo (Pontevedra), dentro de la D.O. Rías Baixas, subzona Condado del Tea.
La propiedad fue adquirida en 2005 y, tras su remodelación, la bodega comenzó su actividad en 2007. Su filosofía entiende el vino como la unión entre tierra, tradición y dedicación. Cada elaboración busca reflejar el carácter del viñedo y el trabajo cuidadoso que acompaña cada fase desde la cepa hasta la copa. La bodega elabora vinos que expresan distintas facetas del albariño y la viticultura gallega, siempre con respeto por el entorno y orientación a la calidad. En cada rincón de la finca —desde el torreón familiar hasta los socalcos que se asoman al Río Deva— se conserva la esencia de un legado que sigue creciendo sin perder su identidad.
Edificio y bodega han sido remodelados en varias ocasiones en los ultimos años, adaptando las instalaciones a los requerimientos técnicos y de accesibilidad del momento.
Un viñedo entre colinas y ríos
Todo el viñedo de la Finca Carballal se encuentra en ladera, se compone de 3 socalcos, situados en pendiente y con orientación sur.
La buena ventilación de la finca permite vendimia tardía, a finales de septiembre o principios de octubre, esperando al mejor momento de maduración y equilibrio de las uvas sin que aparezca la botritis u otras enfermedades.
También cuenta con un precioso huerto orgánico y un establo con 4 yeguas, junto a la variedad de uva albariño, son las verdaderas reinas de este lugar.
Tradición en cada botella
De 2009 al presente: una bodega que une historia, albariño y modernidad
Todo el proceso de elaboración del vino Carballal de Sande es tradicional. Poda y vendimia seleccionada, despalillado, prensado hidráulico, embotellado, etiquetado y encapsulado se realizan de forma manual.
La bodega empieza a guardar sus vinos en el año 2009. Un proyecto ambicioso y de largo recorrido, buscando ese gran potencial de la uva albariño para el envejecimiento. El visitante interesado podrá catar estos vinos en su visita a nuestras instalaciones. El edificio y su bodega han sido remodelados en varias ocasiones en los últimos 60 años, reconstruyendo su torreón y adaptando las instalaciones a los requerimientos técnicos y de accesibilidad de nuestros días.

